21ª Reunión de K-UE Bosque de Baviera - Passau
A principios de junio de 2025 celebramos nuestro 21.º encuentro de Escarabajos en una región que muchos aún no conocíamos: el Bosque Bávaro, cerca de Passau. La expectación era grande, y enseguida quedó claro que el viaje merecía totalmente la pena.
Desde el primer momento, el programa combinó naturaleza, cultura y buenos momentos compartidos. Algunos participantes llegaron antes para instalarse con calma, antes de comenzar oficialmente con una visita al museo al aire libre del Bosque Bávaro. Paseando entre antiguas casas rurales, talleres tradicionales y edificios históricos, viajamos en el tiempo y terminamos el día disfrutando de la gastronomía local. Una breve parada en un mirador con vistas panorámicas completó la jornada de forma perfecta.
El viernes arrancó con nuestra primera gran ruta tras el desayuno. El destino fue la espectacular pasarela entre las copas de los árboles en Neuschönau, donde caminamos a la altura del bosque y disfrutamos de impresionantes vistas: sin duda, uno de los momentos más destacados del encuentro. Después continuamos por la carretera del Parque Nacional hasta Zwiesel, donde descubrimos el fascinante arte del soplado de vidrio en una fábrica local.
Por la tarde nos esperaba una experiencia muy especial: nuestro primer recorrido conjunto por el Bosque de Bohemia, en la República Checa. Carreteras tranquilas, paisajes variados y un clima veraniego hicieron de esta etapa algo inolvidable, con una agradable pausa para tomar café en Srní.
El sábado estuvo dedicado a Passau, conocida como la “ciudad de los tres ríos”. Gracias a un permiso especial, pudimos aparcar nuestros Escarabajos en pleno casco antiguo. Durante la visita guiada exploramos sus encantadoras calles y edificios históricos, y más tarde disfrutamos de un paseo en barco para contemplar la confluencia del Danubio, el Inn y el Ilz. Otro de los grandes momentos fue la vista desde la fortaleza Veste Oberhaus, aunque el tiempo no se mostró del todo favorable.
El domingo nos dirigimos al Großer Arber. A pesar de la lluvia ocasional, el recorrido por el bosque fue realmente agradable. Tras un paseo alrededor del lago Arber, subimos en teleférico hasta la Eisensteiner Hütte, donde hicimos una pausa para tomar café y pastel. Muchos aprovecharon el regreso para volver a disfrutar del Bosque de Bohemia.
El encuentro terminó con una velada animada, entrega de diplomas, pequeñas sorpresas y, sobre todo, muchos recuerdos compartidos.
En resumen: un encuentro variado y lleno de momentos especiales, con paisajes impresionantes, experiencias únicas y un gran ambiente de grupo. El Bosque Bávaro nos dejó una huella imborrable.






























